El juego del pañuelo

POR Iciar Sanchez Montero
04/03/2021

¿Te acuerdas del juego del Pañuelo?  Gritaban  un número y tenías que salir a por él. No había posibilidades de coger dos personas el mismo pañuelo.

 

¿y Las sillas musicales? Una silla para dos. Si la música para de sonar tienes que estar sentado.

 

¿No crees que es hora de cambiar las reglas? ¿Por qué aceptar que se gana o se pierde? 

 

Acepto y amo ciertos juegos como parte de mi aprendizaje. Ha estado bien para divertirme y conocer gente mientras crecía. Todo responde perctamente a la integración de estímulos. Pero ya no me quiero quedar sin silla ni sin pañuelo. 

 

Ofertas de trabajo, oportunidades, compra de viviendas, decisiones, pareja, etc. Existe una tendencia a vibrar en lucha, carencia y conflicto cuando deseamos o anhelamos algo para nuestro propio beneficio. 

 

Hoy me doy cuenta de que el juego dura lo que yo quiera. Que no siempre tengo que estar enfrentada a nada ni a nadie para conseguir lo que me corresponde y lo que merezco.  Somos libres para sentarnos en cualquier sitio o limpiarnos los mocos con la camiseta.   Sin imposiciones ni normas que nos roben la vibración de decidir ganar.  

 

El juego ha terminado, te presto mi silla y yo me voy a buscar una piedra junto al mar, un barranco donde me cuelguen los pies, un rincon con vistas a las olas donde me llene de arena los pies. 

Si quieres puedes venir conmigo, mi juego solo tiene un regla:   Observar y poner en libertad a nuestra  propia existencia.  

 

Nota Revisar las reglas y las consecuencias de lo que estamos aceptando SI  es nuestra responsabilidad. 

 

 

 

 

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